Una industria arruinada, por Alexis Aponte

Una industria arruinada, por Alexis Aponte

Alexis Aponte.- CITGO para los Estados Unidos, es un negocio estratégico, por su tamaño y por el producto que comercializa

Reflexión

En Venezuela nada escapa a la situación país que vivimos. Es difícil comer, enfermarse, recuperarse, bañarse, tener energía eléctrica, tener efectivo, sacar dinero de un cajero automático, de un banco, tener comunicaciones, internet, seguridad personal, realizar un trámite de un servicio público. Todo es un caos, desastre y desorden.

Digo esto, porque hacer una tesis de grado o escribir sobre economía, finanzas o gerencia, es difícil cuando en nuestro suelo, (porque ya no sé si tenemos país) la barbarie, el horror, la crueldad ha invadido la política y se ha convertido en un instrumento de dominación. El extremismo nos domina, no hay adversarios sino enemigos, el uno quiere destruir y humillar al contrario. Se violenta el derecho a la vida y al honor de cada ser humano. Digo ser humano para no decir ciudadanos, porque este término es propio de repúblicas.

Venezuela tiene que volver a ser un país donde todos, todos, podamos convivir, respetarnos y tolerarnos. Todos somos necesarios y debemos practicar la inclusión. Las diferencias ideológicas, religiosas y étnicas nunca fueron fuentes de división. Es una tarea desterrar de nuestros corazones el odio, la venganza y la retaliación. De lo contrario lo que queda de país se diluirá y no habrá para nadie.

La industria petrolera no pagará impuesto

El gobierno nacional ha exonerado del pago de impuesto sobre la renta a PDVSA, filiales y empresas mixtas. Esto significa menos recaudación impositiva para el Seniat, y por ende, un mayor déficit fiscal para el gobierno central, el cual tendrá que cubrirlo con una mayor emisión de dinero inorgánico.

La decisión luce incoherente y equivocada desde todo punto de vista económico: incrementa el déficit fiscal, el cual ya se estima en un 25%, por lo cual será mayor al incrementar la emisión de dinero sin respaldo.  El monto no ingresado al fisco nacional, es dinero que ingresa a la liquidez monetaria, aumentando su monto en circulación y en consecuencia presionando aun más el incremento de precios.

Pero todo tiene una causa y  una razón. Entre éstas encontramos la imperiosa necesidad de aumentar la producción petrolera a cualquier precio. El objetivo es flotar a PDVSA e incrementar los ingresos por concepto de divisas para el gobierno. Para lograr esto crea el incentivo de exoneración de pago de impuestos para las empresas mixtas. El remedio será peor que la enfermedad.

Otra de las razones que podrían desacertadamente justificar esta medida, podría estar en la posibilidad de PDVSA de intervenir en el mercado de divisas, bajo el nuevo régimen cambiario, el cual hasta ahora no ha sido definido, pero que supone tener una tasa de cambio muy superior a la actual del DICOM. Esto permitiría a la empresa petrolera tener mayores ingresos en bolívares.

Obviamente se desecha cualquier otra opción como una reforma fiscal, incrementar los impuestos directos o indirectos, para suplir el impuesto exonerado ya que el parque de contribuyentes se ha reducido sustancialmente.

En fin una medida de emergencia económica disparatada y que en nada va a contribuir a la estabilización de PDVSA, su producción y exportación y tampoco va mejorar sustancialmente el flujo de caja en dólares del gobierno.

Citgo está casi perdida

CITGO es una empresa de capital venezolano, que se dedica en territorio norteamericano al negocio de refinación, transporte y distribución de productos derivados del petróleo. CITGO llegó a tener a través de terceros aproximadamente 11.000 estaciones de gasolina, convirtiéndola en un negocio estratégico para la colocación de nuestro petróleo.

El mercado de gasolina atendido por CITGO en todo el territorio norteamericano, va desde la distribución de gasolina al consumidor masivo, así como, aquella demandada por la industria aérea. La prestación de estos servicios, requiere de toda una cadena de procesos y de distribución que comienza con la exploración, explotación, transporte nacional, comercialización y distribución a nivel internacional a través de terminales, transporte internacional, refinación extraterritorial, producción de lubricantes y derivados del petróleo.

La compra de CITGO, fue uno de los negocios más exitosos realizados por PDVSA y que aseguraba la compra de nuestro principal producto por una empresa instalada en el corazón de los Estados Unidos.

Una de las claves de cualquier negocio, es el trato dispensado a nuestros principales clientes y a las instituciones contraloras, fundamentado en el buen trato, el respeto y el espíritu de negociación incluyendo el gobierno en el cual opera ese negocio. Bueno, esa no ha sido nuestra conducta, por el contrario nuestro comportamiento comercial estaba signado por el complejo de todo monopolista, de aquel que se siente dueño de un bien escaso y por lo tanto, no importa el cliente ni el mercado,

CITGO para los Estados Unidos, es un negocio estratégico, por su tamaño y por el producto que comercializa. Por lo tanto, los norteamericanos harán lo imposible para que los rusos a través de Rosneft  no pongan un pie en la junta directiva de la empresa. Recordemos que esta empresa es acreedora de PDVSA, por un crédito otorgado y garantizado con el 49% de las acciones sobre CITGO.

El jueves de la semana pasada un tribunal de Distrito de los Estados Unidos, en Wilmington, Delaware, falló a favor de la empresa Crystallex International, quien busca resarcir las pérdidas por incautación de activos por parte del gobierno venezolano. El alcance de dicha medida se conocerá en las próximas semanas y se podrá opinar con mayor propiedad. Lo cierto es que, CITGO está en la práctica en un proceso de remate judicial y existe una alta probabilidad de un cambio de propietario de decidirse el embargo de las acciones de CITGO.

Conclusiones

Esta decisión judicial implica consecuencias graves para PDVSA y el gobierno nacional. En principio:

Se agudizan las sanciones económicas en contra del gobierno nacional.

El mensaje al gobierno por parte de los diversos tipos de acreedores es muy claro; ante la alta probabilidad de un “defaul” generalizado, ellos no se van a quedar con los brazos cruzados. Hay activos que pueden ser embargados.

Otro mensaje al resto de los acreedores gira en torno aquello: “…el que pega primero, pega dos veces”. Por lo tanto podemos ver en las próximas semanas un tsunami de demandas por parte de los tenedores de bonos y en situación de mora.

El gobierno no muestra ninguna disposición a negociar con los acreedores y llegar acuerdos satisfactorios para las partes.

Los mercados financieros y sus representantes nos miran como un país que desconoce las reglas de juego de los mercados y su normativa.

Sin CITGO, PDVSA queda como un cascarón vacío. Una empresa que cada día deja de ser una “empresa en operación”, endeudada, embargada por todos lados, con una producción en declive, con mercados financieros bloqueados y una directiva divorciada de los principios básicos de la gerencia.

La industria petrolera venezolana no la están privatizando, se está desmantelando. Vendrán más tiempos difíciles.