Una decisión llamada PDVSA, por Alexis Aponte

Una decisión llamada PDVSA, por Alexis Aponte

Alexis Aponte.- La semana pasada el gobierno nacional sorprendió a la opinión pública nacional e internacional, mercados financieros y acreedores con la publicación del Decreto No 44 del 12 de abril de 2018 mediante el cual establece un ​Régimen Especial Transitorio para la Gestión Operativa y Administrativa de la Industria Petrolera Nacional. El contenido de dicho Decreto se puede segmentar en ​un objetivo y tres medidas específicas:

Objetivo General:​ Incrementar la capacidad productiva de PDVSA

Objetivos Específicos: 1. Se decreta la reorganización de PDVSA y de sus empresas filiales. 2. Se eliminan los procedimientos formales de licitación pública y 3. Se ordena la reincorporación a la Corporación de todos los empleados en comisión de servicios o prestando labores a otros entes.

El Decreto faculta al titular del Ministerio del Poder Popular para el Petróleo a su vez presidente de PDVSA, para que efectúe una reestructuración organizativa, procedimental, funcional, asociativa, cree o elimine empresa si lo considera conveniente, efectúe procesos de licitación y procura, compra y venta de bienes y servicios, sin estar sujetos a lo contenido en el marco que rige a la Ley de Contrataciones Públicas. En otras palabras, lo puede hacer todo sin estar sometido a leyes, decretos (salvo éste el No 44) resoluciones, normas y procedimientos.

Estamos hablando de una empresa con alrededor de 25 empresas filiales, decenas de asociaciones estratégicas en la Faja Bituminosa del Orinoco y fuera del país, aproximadamente 130 mil empleados, con refinerías fuera de Venezuela, con decenas de gerencia operativas, en fín, todo una estructura organizacional que en cierta forma explica su ineficiencia productiva, operativa y financiera.

La eliminación de los procedimientos formales de Licitaciones

No es difícil Imaginar lo que vendrá en mayor cantidad detrás de esta decisión. Actualmente con un marco legal que involucra controles previos, control externo, auditorías internas y externas, Ley de Licitaciones, normas y procedimientos corporativos, aún así, se comentan en los medios y en los corrillos las presuntas “licitaciones a la medida”, adjudicaciones directas y cuestionamientos en adquisiciones. Imaginemos lo que se comentará con la laxitud de este Decreto. El ruido en las organizaciones es una tarea que debemos erradicar y para ello debemos actuar con la mayor transparencia y rectitud.

La reorganización de PDVSA y Filiales

La experiencia en la gerencia y en las ciencias administrativas indica que estamos viviendo una ​hipercomplejidad organizacional​, una organización como PDVSA que involucra petróleo, gas, minería y energía, además de procesos complejos como exploración, explotación, refinación, transporte, y comercialización, un entorno económico cada vez más competido con la aparición de nuevos productos como “shale oil”, o la lutitas, nuevas fuentes de energías que compiten con el petróleo, nuevos oferentes en el mercado, tecnologías emergentes, cambios en el patrón de consumo y ahorro de energías, en otras palabras, ​cuesta pensar que esta responsabilidad pueda recaer en una persona o un pequeño grupo de personas, que además, no conocen del negocio, y que independientemente de los deseos y buenas intenciones, si los hubiere, la probabilidad de éxito es igual a cero​.

pdvsayfiliales

Una empresa como PDVSA, sometida a un entorno descrito en el párrafo anterior, sumado a una disminución de la producción, reducción en sus márgenes de ganancia, con una nómina abultada, decenas de funciones no inherentes al negocio, con cargas financieras por razones políticas y en situación de “default” crediticio, no exageramos al evaluarla en forma objetiva en la actual disyuntiva en la cual se encuentra : ​Quebrar o sobrevivir. Para esto último se tiene que tomar medidas extraordinarias coherentes, profesionales y sistémicas. En situaciones normales podríamos hacerle unas sugerencias al gobierno si realmente quiere salvar nuestra principal industria:

1. Contratar a empresas consultoras especializadas en el área de energía en reorganización y reestructuración de empresas. Estamos consciente que ésta solución no goza del consenso de este gobierno, dado su sesgo político, amén de las limitaciones que tiene la empresa en contratar con terceros por aquellos de las sanciones emanadas por el gobierno norteamericano.

2. Intervención de PDVSA conformando un grupo multidisciplinario, con conocimiento del negocio y ajenos al tema político partidista. que abarque toda la cadena generadora de valor, hasta examinar su viabilidad empresarial, recuperación y relanzamiento, tomando en cuenta la inversión necesaria, el tiempo de recuperación y su probabilidad de éxito en el menor tiempo posible.

Si se ignora lo anterior y nos atenemos al contenido y mandato del Decreto, será inevitable el fracaso y la destrucción total de nuestra principal fuente de ingresos. En ese camino marchamos a paso de vencedores.

¿Qué hacer con PDVSA?

La decisión a tomar con la Empresa tiene visos políticos, económicos y financieros. Definir el país que queremos, el modelo de desarrollo y el futuro del negocio energético del planeta. Creer en la quimera de ​recuperar la industria jugando a un aumento de precios del petróleo es un error económico. ​Aspirar a un apalancamiento en base al ahorro interno para reflotarla es imposible, porque no hay ahorro interno ni público ni privado. ​Recurrir al endeudamiento externo es Imposible dado el monto de recursos necesarios, amén de la reputación y credibilidad de la Empresa. Entonces ​solo queda recurrir a una inyección de capital externo​, de lo contrario PDVSA podría sucumbir y convertirse en un cascarón vacío.

¿Cómo se traduce eso? ​Hacer una reingeniería patrimonial. Privatizar la industria, invitar a consorcios expertos en energía a que participen del negocio, hagan las inversiones necesarias en toda la cadena de valor, realicen investigación y desarrollo en el área, incorporar la tecnología que la Empresa requiere y actualmente no dispone, captar en el mercado con buenos salarios a los mejores talentos, todo ello con el objetivo de volver a ser una de las cinco empresas más grandes en la industria energética.

Con el Decreto No 44, eso no lo vamos a lograr.