Programa: Casa del Lápiz

Programa: Casa del Lápiz

¿Qué es la Casa del Lápiz?

La Casa del Lápiz es una red de centros de acción social para la formación de emprendedores en una creciente diversidad de artes y oficios. Basado en las ideas de Arturo Uslar Pietri, sobre una “educación para la vida y para el trabajo que pueda ofrecer un destino y una posición social digna, este modelo se apoya en el desarrollo e impulso de nuevas formas de emprendimiento, el desarrollo de nuevas capacidades y destrezas, el refuerzo de la autoestima y el apoyo en el logro de la independencia económica de sus participantes.

Este programa está alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible fijados por la Organización de las Naciones Unidas, actualizando y llevando a la práctica la clara visión de Arturo Uslar Pietri de tener a la educación (ODS 4) como eje de transformación para la consolidación de la paz, erradicación de la pobreza (ODS 1) e impulso del desarrollo sostenible. Buscamos el crecimiento económico inclusivo y sustentable, así como la imperativa reconstrucción de instituciones responsables y eficaces a todos los niveles en Venezuela (ODS 16).

Objetivo general

Educar ciudadanos íntegros y productivos a través de un ecosistema de emprendedores en los diversos sectores populares de Venezuela, para lograr el desarrollo e impulso de nuevas formas de emprendimiento que fomenten actividades económicas, generando así una mejor calidad de vida de las familias de cada sector.

Objetivos específicos

  • Educar a personas de los sectores populares en áreas de utilidad práctica, artes y oficios.
  • Facilitar herramientas que permitan a sus participantes y egresados lograr, al menos, una mínima subsistencia ante la situación que transita Venezuela y generar productividad para superar la pobreza.
  • Brindar programas de formación en desarrollo de planes de negocio y del proceso emprendedor en general que coadyuven a fomentar la actividad económica de cada sector.
  • Orientar a los participantes en los procesos de obtención de créditos y emprender su primer negocio.


¿Para quién es la Casa del Lápiz?

La Casa del Lápiz es un punto de encuentro de la Venezuela decente que no se rinde. Si bien el programa comenzó con una aproximación de género, enfocado en las madres jóvenes de los sectores populares, un creciente número de hombres y personas de diversas edades y sectores sociales son recibidos en nuestros núcleos. Así pues, desde niñas de 13 años que quieren aprender un oficio para ayudarse económicamente y seguir estudiando, hasta la abuela profesional jubilada que busca reinventarse y ser productiva para mantenerse por sus propios medios ya que la pensión no le alcanza; desde la madre soltera de tres hijos que busca una oportunidad para no depender, más nunca, de ningún hombre y sacar adelante a su familia, hasta el joven desempleado que quiere construirse nuevas oportunidades, sin ningún tipo de discriminación, todo el que crea en el poder transformador de la educación, así sea sólo un poco, tiene las puertas abiertas.

Quien se integra al programa de la Casa del Lápiz – en cualquiera de sus núcleos – recibirá formación teórico-práctica por parte de educadores certificados, muchos de ellos egresados de este mismo programa, que en corto tiempo le permitirá desarrollar su propia actividad económica. Además de enseñar un oficio, la Casa del Lápiz ofrece acompañamiento social, formación en oratoria, emprendimiento, plan de negocios, conceptos de finanzas, imagen personal, mercadeo digital, valores, liderazgo y formación ciudadana.

De esta forma, la Fundación Casa Arturo Uslar Pietri busca inculcar el valor del trabajo, la disciplina, la honestidad y el poder construir una vida digna con el esfuerzo propio, sin depender de ningún otro ente.

Educamos en 17 oficios

  • Peluquería (Básica y Avanzada)
  • Barbería (Básica y Avanzada)
  • Maquillaje (Básico y Avanzado)
  • Manicure y Pedicure
  • Bisutería
  • Corte y Costura
  • Lencería
  • Confección de ropa intima
  • Piñatería
  •  Tapicería
  • Computación
  • Producción Audiovisual
  • Producción Musical
  • Fotografía
  • Formación en artes escénicas – Mención Teatro
  • Formación en artes escénicas – Mención Danza
  • Formación en Artes Marciales

Una educación integral

De igual forma, el equipo de la Fundación Casa Arturo Uslar Pietri, y sus instituciones aliadas, han diseñado programas de formación suplementaria que integran a todos y cada uno de sus programas de formación en artes y oficios. Esto con el fin de brindar herramientas que potencien el desarrollo, tanto de quien se forma en la Casa del Lápiz, como de su entorno inmediato y su comunidad.

  • Apoyo psicológico
  • Oratoria y dicción
  • Comunicación efectiva
  • Motivaciones psicosociales básicas
  • Principios de mercadeo digital
  • Emprendimiento y plan de negocio
  • Ética y valores
  • Formación Ciudadana
  • Estilos de Liderazgo
  • Inteligencia Emocional
  • Estilos de Negociación
  • Labor social como integración a la comunidad


Un modelo de éxito

Desde la apertura del primer núcleo de la Casa del Lápiz en el sector popular Los Eucaliptos, en la Parroquia San Juan de Caracas, el 3 de febrero del 2013, más de 2.800 personas han egresado de nuestros programas de formación. A la fecha, la Fundación Casa Arturo Uslar Pietri ha instalado núcleos en distintas zonas de Caracas, entre ellos, El Silencio, Artigas, Macarao, Catia, La Pastora, Caricuao-Telares y Caricuao-Bravos de Apure. Nuestra política de expansión apunta a la instalación de otras 50 sedes a nivel nacional, en conjunto con aliados estratégicos como Fetramagisterio.

Siendo el objetivo principal de esta iniciativa el mejorar la calidad de vida de las familias, es necesario incluir el núcleo familiar entre los beneficiarios, proyectando unos 12.000 beneficiarios de primer nivel por cada Casa del Lápiz. Un segundo nivel de beneficiarios se puede proyectar si se incluyen aquellos miembros de la comunidad y empresas impactados por los servicios prestados por las emprendedores formadas en el marco de la Iniciativa.

Cada curso consta de 23 alumnos en un proceso de formación que dura tres meses. Cada Casa del Lápiz puede llevar, en promedio, 4 cursos de forma simultánea. Esto proyecta unas 368 personas formadas cada año por Casa del Lápiz. Con los 58 centros al 100% de su operatividad, la meta es formar 21.344 personas al año.

Además, regularmente, los egresados ofrecen sus servicios en La Casa del Lápiz a la comunidad con precios accesibles. De esta forma se otorgará un beneficio directo a la Comunidad y, a su vez, se forma un vínculo de responsabilidad social en las beneficiarias directas de la iniciativa.

Más allá de este impacto directo, la Casa del Lápiz, al potenciar la independencia económica, la autoeficacia y autoestima de las madres de la comunidad, se genera un clima que propicia la formación de valores en cada núcleo familiar, así como en el sector popular intervenido. A su vez, con la experiencia extendida más allá de la población objetivo inicial, la independencia económica producto del haber aprendido un oficio genera un incremento en la independencia política, tanto en cuanto se depende menos de la ayuda externa. Esto contribuye significativamente, a mediano plazo, a la reducción de la violencia y el alivio de las carencias económicas.

Un programa sustentable

A fin de garantizar su permanencia en el tiempo, la Casa del Lápiz cuenta con un abanico de mecanismos que brinden suficiente flujo de caja para mantener sus operaciones.

Pago talleres: Corresponde a la cobertura de los costos operativos del núcleo de la Casa del Lápiz, a saber, honorarios de los facilitadores, materiales de trabajo, mantenimiento del lugar y gastos administrativos. Es un monto sumamente accesible para la Comunidad.

Crédito educativo “Lanzas Coloradas”: Para casos específicos seleccionados por la Fundación se facilitará el financiamiento del curso. El monto será cancelado por cuotas una vez el participante seleccionado empiece a ejercer su actividad económica.

Red de aliados comerciales: La Fundación Casa Arturo Uslar Pietri cuenta con una red de empresas aliadas que ofrecen insumos para la formación de las beneficiarias. Esto con el fin de que, una vez formadas, las beneficiarias opten por estos productos como su insumo de trabajo.