Hanke plantea guía para dolarizar la economía y frenar la hiperinflación

Hanke plantea guía para dolarizar la economía y frenar la hiperinflación

El experto explicó que el bolívar carece de valor y su tasa de inflación anual es la más alta del mundo “8.030%”

El Universal.- En Venezuela se debe implementar un programa económico basado en la dolarización de la economía nacional, que permita eliminar oficialmente el bolívar y frenar la actual hiperinflación, planteó el economista estadounidense Steve Hanke.

Para detener la espiral de la muerte (hiperinflación), en Venezuela, se debe eliminar oficialmente el bolívar y adoptar los verdes. La dolarización oficial es un elixir comprobado. Lo sé, porque fui Consejero de Estado en Montenegro, cuando se eliminó el dinar yugoslavo que en 1999 carecía de valor y se reemplazó por el marco alemán. También fui testigo de la exitosa dolarización de Ecuador en 2001, tiempo en el ocupé el cargo de Ministro de Economía y Finanzas”, precisó Hanke.

El experto explicó que el bolívar carece de valor y su tasa de inflación anual es la más alta del mundo “8.030%”, razón por la que los venezolanos cambian sus bolívares por dólares constantemente.

El también profesor de la Universidad Johns Hopkins, detalló durante una entrevista con El Universal, que los países que están dolarizados oficialmente producen bajas tasas de inflación, menos variables, tasas de crecimiento económico más altas y estables; si se comparan con aquellos países que tienen bancos centrales y emiten moneda local, según la data del especialista.

Por lo que Hanke reiteró que “la dolarización de la economía nacional es una condición necesaria requerida antes de poder comenzar la vivificante tarea de las reformas”, sostuvo.

Guía para dolarizar el país

Hanke, quien es uno de los 30 economistas más influyentes del mundo, propone un modelo de estatuto de dolarización para Venezuela, basado en la implementación de los siguientes puntos:

1. Inicialmente, el Banco Central de Venezuela (BVC) debe cesar la emisión de bolívares, excepto “como reemplazo por montos iguales de la vieja moneda que se desgasten”, dijo.

2. Progresivamente, salvo al próximo punto a especificar en el siguiente párrafo, los salarios, precios, activos y pasivos deben ser convertidos de bolívares a dólares, “por 60 días después que esta ley entre en vigencia, salarios y precios dejarán de ser cotizados en bolívares”, manifestó.

3. En un mismo sentido, las tasas de interés deberán ser convertidas a la moneda de reemplazo empleando el siguiente procedimiento:

–El comité independiente de expertos especificado en la ley que acompaña a ésta, deberá escoger una tasa de interés que sea punto de referencia en bolívares venezolanos y moneda de reemplazo, teniendo como características similares vencimiento y liquidez en la medida de lo posible.

Por lo que, según el especialista, la proporción existente entre las tasas de interés en bolívares y el punto de referencia de la tasa de interés en este, determinará la tasa de interés en la moneda de reemplazo, la cual llevará la misma proporción de la tasa del punto de referencia en la moneda de reemplazo.

A su vez, Hanke agregó, que las que serían las nuevas tasas de interés en la moneda de reemplazo que resulten del proceso de conversión, excederían el 50% anual.

4.Ulteriormente, propone que la persona que presida la República de Venezuela asigne un comité de expertos en temas técnicos relacionados con esta ley de dolarización, para recomendar los cambios en las regulaciones que puedan ser necesarias.

5. Es necesario que “nada en esta propuesta de ley prevenga a las partes de hacer una transacción, usando cualquier moneda que sea mutuamente acordada. Sin embargo, la moneda de reemplazo puede ser establecida como moneda por defecto donde no se especifique otra”, añadió el economista.

6. Al mismo tiempo, mientras los bolívares venezolanos se mantengan en circulación, “el Ejecutivo Nacional deberá aceptarlos como pago de impuestos sin prima a la tasa de conversión con la moneda de reemplazo. No será obligatoria la aceptación de bolívares venezolanos por otra parte cualquiera”, dijo.

7. Consecutivamente, dentro de un lapso de cinco años, “el gobierno deberá amortizar todos los bolívares pendientes por la moneda de reemplazo o cambiarla por deuda gubernamental, llevando una tasa de interés determinada por el mercado”, enfatizó Hanke durante la entrevista con este diario, en la que precisó que si no se aplican las medidas correctas, la hiperinflación puede subir aún más dentro de la nación, alertó.

Actualmente el Ejecutivo Nacional tiene muy pocas fuentes de ingreso y cada vez gasta más dinero en financiar el consumo público, razón por la que constantemente acude al Banco Central, para poder tener un pilar que lo sostenga”, apuntó Hanke.

A su vez, subrayó que si se dolariza la economía venezolana la hiperinflación puede frenarse en cuestión de horas o días.

Otras alternativas

El experto financiero, Steve Hanke alegó que teóricamente hay otra alternativa para solventar esta crisis financiera, que es la Caja de Conversión, pero “no la recomendaría en Venezuela porque la situación está sumamente deteriorada”, aseveró.

Del mismo modo dijo que se han instalado estas cajas en muchos otros países y han funcionado perfectamente bien, “pero la situación de cada país era diferente. Soy doctor de monedas y les estoy diciendo cuál es la medicina, nunca les diría que hay que tomar esa medicina si no va a funcionar, razón por lo que propongo dolarizar la economía nacional mediante la guía planteada”, amplió.

Sanciones de EEUU

Hanke aseguró que las sanciones económicas de Estados Unidos contra Venezuela no afectarían el ya referido proceso de dolarización.

En países como Panamá, que ha estado dolarizado por más de 100 años, cuando pasó la situación con Noriega, cuando el ejército de los Estados Unidos los invadió; en esa época existían todo tipo de sanciones y restricciones contra el mismo, sin embargo, no hubo problema alguno con el proceso de dolarización, razón por la que las sanciones de EEUU contra Venezuela no afectarían en lo más mínimo”, precisó.

Asimismo notificó estar contra todo tipo de sanciones para el país, “si hubiese un nuevo gobierno en la nación, estas sanciones serían irrelevantes, puesto que inmediatamente se levantarían”, resaltó.

Deuda externa

El perito estadounidense comentó que si la economía está dolarizada va a ser más fácil manejar la deuda externa.

Luego de que se trabaje en la dolarización del país, habría que reestructurar la deuda externa porque ya entró en default, según mi experiencia habría que renegociarla”, agregó.

Algunas comparaciones

En los últimos días conocedores del tema han argumentado lo negativo que sería dolarizar la economía nacional, razón por la que Hanke alegó que dichas afirmaciones están completamente erradas.

Siento que estas personas no tienen experiencia alguna en manejar este tipo de problemas. Es muy fácil hablar desde el punto de vista teórico, cuando uno no tiene ningún tipo de experiencia, el problema es que literalmente no saben de lo que están hablando, nunca han detenido una hiperinflación en su vida, entonces recalcó, todo viene desde el plano teórico”, comentó.

Es preciso recalcar que, igualmente, en repetidas oportunidades se ha comparado la economía de Argentina con la de Venezuela, por lo que, el economista estadounidense expresó que esa nación nunca tuvo un proceso de dolarización, por ende la comparación está equivocada.

Ellos instalaron un Sistema de Convertibilidad, el 1 de abril de 1991, en ese entonces ese sistema sí detuvo inmediatamente la inflación, y la economía mejoró mucho durante una década. Sin embargo, cuando instalaron el Sistema de Convertibilidad hubo varias fallas, ya que no era una caja de convertibilidad ortodoxa, tenía varias desviaciones y fue ahí donde se produjo el error”, detalló.

Por esa razón, Hanke aseguró que hacer estas comparaciones solo representan señales de humo, “no es necesario tener una imaginación teórica para saber lo que pasará si se dolariza o no la economía cuando te refieres a ejemplos reales como el de Panamá, Ecuador, Salvador y otros países que ya han pasado por este proceso”.

Midiendo la hiperinflación

El 3 de mayo de 1883, Lord Kelvin, refiriéndose al hecho de medir, dijo: “suelo decir que cuando puedes medir aquello sobre lo que hablas, y expresarlo en números, sabes algo al respecto; pero cuando no puedes expresarlo en números, tu conocimiento es del tipo insatisfactorio y parco. Pudiera ser el inicio del conocimiento pero habrás escasamente, en tus pensamientos, avanzado al plano de la ciencia, cualquiera que sea el tema.

Por esta razón, Steve Hanke, como miembro del Consejo de la Sociedad de Mediciones Económicas, concuerda con Lord Kevin, pero con cierta reserva al momento de medir una determinada inflación, alegó.

Las hiperinflaciones suelen ser más bien un suceso poco frecuente. Ha habido 58 casos a lo largo de la historia. El caso de la hiperinflación de Venezuela comenzó el 13 de noviembre de 2016 cuando la tasa de inflación excedió por primera vez el 50% mensual. Posteriormente, el 13 de febrero de 2018, la tasa de inflación anual era de 6.230%, la más alta del mundo”, afirmó el especialista.

Quien a su vez dijo que la tasa antes referida, es medida por el Proyecto de Monedas Turbulentas del Instituto Johns Hopkins-Cato (PMT), el cual actualmente dirige.

Comenzamos a medir la inflación de Venezuela en 2013, empleando datos de alta frecuencia que permiten mediciones diarias tanto de tasas de inflación mensual como anual. Nosotros medimos, no predecimos”, aseveró Hanke.

En este sentido, amplió que lo hacen de la siguiente forma: “el precio más importante en una economía es la tasa de cambio entre la moneda local, el bolívar en este caso, y la moneda de reserva mundial, el dólar US. Mientras exista un mercado negro para dicha moneda y estén disponibles los datos del mercado antes referido, la permuta en la tasa de cambio del mercado negro puede ser transformada confiablemente en mediciones precisas de las tasas de inflación de todo el país. El Principio Económico de la Paridad del Poder Adquisitivo (PPP por sus siglas en inglés) permite esta transformación, y la aplicación del PPP para medir las elevadas tasas de inflación es bastante simple”, detalló el economista.

Hanke refirió que durante periodos de inflación elevada, el PPP es la teoría apropiada a usar para medir. De hecho, el PPP se sostiene durante los períodos de hiperinflación, y se mantiene muy ajustado, “así que, con la amonestación a los economistas en mente del Premio Nobel Tjalling Koopman, estamos midiendo y lo hacemos con la teoría correcta, (Medir sin teoría)”.

Para evidenciar esto, plantea el caso de la hiperinflación de Alemania 1920-23, según reportó Jacob Frenkel en la edición del Diario Escandinavo de Economía, confirma la impresionante ejecución del PPP durante la hiperinflación, “Frenkel tramó una tasa de cambio marco /alemán dólar americano tanto en contra el Índice de Precio al Consumidor (IPC) y el Índice de Precio al Vendedor (IPV). La correlación entre la tasa de cambio alemana y los dos índices de precio estuvieron muy cerca a la unidad a lo largo del período con las correlaciones desplazándose hacia la unidad en la medida que la tasa de inflación incrementaba”, precisó el economista.

Ahora bien, más allá de la teoría, la intuición de por qué el PPP representa el “estándar dorado” para medir la inflación durante las peores crisis está claro.

Todos los artículos de alto valor son tasados en una moneda extranjera estable (US dólar) o moneda local (el bolívar). Los precios en bolívares están determinados en referencia a los precios de bienes luego convertidos en los precios en bolívares después de examinar la tasa de cambio del sector del mercado negro. De hecho, cuando el nivel de precio aumenta rápida y erráticamente en base diaria, hora a hora o minuto a minuto, las cuotas de las tasas de cambio son la única fuente de información sobre cuán rápidamente está ocurriendo la inflación. Por eso, el PPP se mantiene y porque podemos usar datos de alta frecuencia (diaria) para calcular la tasa de inflación de Venezuela”, explicó el economista.

 Otras mediciones en el país

Según Steve Hanke, el Banco Central de Venezuela publicó por última vez, su Índice de Precios al Consumidor en diciembre de 2015. Sin embargo, el organismo le suministró las mediciones hechas para diciembre de 2016 al FMI.

Dichas mediciones fueron publicadas en el reporte Panorama Económico Mundial del FMI, correspondiente a abril y octubre de 2017, explicó Hanke, asegurando que, en alusión a las mediciones del BCV, la Asamblea Nacional (AN), comenzó a construir su propio IPC en diciembre de 2016.

La AN pareciese seguir la misma metodología empleada por el BCV, dígase, los cambios en precios para una cesta de bienes son recolectados y a cada bien le es asignado un peso que resulta en un IPC. Las mediciones ‘oficiales’ de la inflación en Venezuela y aquellas basadas en el PPP están presentadas en la tabla inferior”, argumentó Hanke.

Dado que las mediciones de la inflación del Proyecto de Monedas Problemáticas (PCT), las cuales están basadas en el PPP, son por definición las “verdaderas” mediciones de la inflación de Venezuela, vale mencionar dos aspectos:

1. En 2015 y 2017, las mediciones “oficiales” eran mucho más bajas que las mediciones del PPP y en consecuencia, en esos años, esas mediciones oficiales estaban erradas por un amplio margen, comentó Hanke.

Por lo que, en el año 2016, los errores contenidos en las mediciones oficiales eran mucho menores. Dicho esto, “el BCV dio al FMI dos valores diferentes para el mismo período (2016). Una fue publicada en abril de 2017 en el Panorama Económico Mundial y otra en la edición de octubre de 2017 de Panorama Económico Mundial. No sabemos sobre las bases para dicha diferencia”, apuntó el especialista.

2. Las mediciones “oficiales”, además de estar erradas, son costosas para producir y no pueden ser replicadas. Abreviando, son una pérdida de tiempo y dinero, argumentó Hanke.

Razón por la que, “resulta absurdo que el FMI haga predicciones sobre la inflación en medio de la hiperinflación. De hecho nadie jamás ha podido predecir tasas de inflación con un cierto grado de precisión durante los períodos de hiperinflación”, alegó el economista.

En tal sentido, añadió que el FMI realmente no ha estado midiendo la inflación en Venezuela durante los períodos de hiperinflación, “de hecho, se ha salido de su camino al incluir estados en cada reporte de Panorama Económico Mundial indicando que el FMI no ha tenido virtualmente contacto con las autoridades venezolanas por años y que la última consulta del artículo IV fue hace 10 años, en 2004. Más aún, el FMI ha fallado en presentar su metodología para hacer las predicciones”, estimó.

Por lo tanto no es posible la replicación de sus predicciones, “todo esto sugiere que el FMI está empleando el método del cálculo a dedo en el viento, para predecir la inflación de Venezuela. Desafortunadamente, nada de esto ha detenido a la prensa financiera para que repetidamente reporte proyecciones con expectativas esperanzadoras”, concluyó el economista estadounidense, Steve Hanke.

Dolarización informal

El economista estadounidense aseguró que la nación presenta actualmente una dolarización informal, “es un proceso normal. El país está ya dolarizado aunque no sea oficial, si compras cualquier cosa en bolívares las personas que venden esos vienes saben cuál es el costo en dólares, es decir, sí existe la conversión inmediatamente”, comentó.

Igualmente agregó que actualmente hay 33 países que están dolarizados en todo el mundo, por lo que, más o menos el 70% de todos los billetes que hay en dólares circulan fuera de Estados Unidos, como Venezuela, Rusia entre otros. Entonces, se puede observar que la mayoría de las naciones ya están manejándose con los verdes, alegó.

Razón por la que Hanke explicó que,“sin necesidad de irnos muy lejos, todos los commodities que se transan entre las diferentes naciones como petróleo y cobre, etc; se venden en dólares, de manera que el comercio mundial prácticamente se hace en dólares, y todas estas transacciones se ejecutan informalmente, lo que supone un proceso normal”, aclaró el especialista financiero durante la entrevista.