La doble moral y la doble gerencia, por Alexis Aponte

La doble moral y la doble gerencia, por Alexis Aponte

Alexis Aponte – En el año 1944 el joven ingeniero Norberto Odebrecht, funda la empresa que posteriormente se denominará Organización Odebrecht.

Para este año 2017, la Organización tiene 73 años es una corporación mundial con sede en Brasil y presencia en 28 países, “con negocios diversificados…en los sectores de ingeniería y construcción, industria y en el desarrollo y la operación de proyectos de infraestructura y energía, creando soluciones integradas, innovadoras y de relevancia para clientes y comunidades.”

Odebrecht tenía una declaración de Principios Éticos denominado Línea de Ética, el cual luego fue sustituido en el año 2014  por un Código de Conducta, actualmente vigente, como “…parte de un Programa de Conformidad”, en el cual todo el mundo se daba por enterado de sus conceptos y contenido. El denominado Línea de Ética contenía las  premisas morales y éticas que regían a la Organización, lo denominaba un  “canal” de comunicación entre sus integrantes, clientes, proveedores y relacionados, bien sea mediante la relación personal o vía digital, incluso manteniendo el anonimato,  para que se tomen los correctivos a que diera lugar la denuncia “…para que puedan, en forma segura y responsable, brindar información para mantener un ambiente corporativo seguro, ético, transparente y productivo”. Esta declaración aun forma parte del Código de Conducta vigente.

El desarrollo y práctica gerencial de Odebrecht se fundamenta en una filosofía empresarial que se denomina “La Tecnología Empresarial Odebrecht (TEO), cuyo objetivo central “es educar en el presente nuevos y buenos empresarios”, y dotarlos de “fundamentos éticos, morales y conceptuales” para que puedan desarrollar sus funciones gerenciales con una “orientación estratégica común, unidad de pensamiento y coherencia de acción.”

La Tecnología Empresarial Odebrecht es el marco que rige los principios y valores gerenciales de la corporación y forma parte del Código de Conducta y vale la pena resaltar algunos conceptos que forman de su contenido; “…la capacidad y el deseo de evolucionar y la voluntad de superar resultados”. Su estilo gerencial se fundamenta en “un proceso de delegación planificada, basada en la confianza y en la asociación entre líderes y liderados” válidos para toda la Organización a nivel mundial.

Lo paradójico de toda esta trama está en el contenido del Código de Conducta que contiene orientaciones “sobre la lucha contra la corrupción y de límites y determinaciones para las conductas internas y externas de cada integrante de la Organización”, de cumplimiento obligatorio desde la Junta Directiva hasta el empleado de menor nivel.

Odebrecht de ser una empresa multinacional de las más reconocidas en el sector de la construcción a nivel mundial, codiciada por inversionistas financieros al momento de una emisión de bonos, de acciones, su cotización en bolsa. Para esta fecha tanto Moodys, Fitch y Standard & Poors, han rebajado la nota de calificación con una pérdida en su grado de inversión. Su presidente ha sido condenado a 19 años de cárcel y hay decenas de ejecutivos de la empresa detenidos por tal corruptela.

Los cálculos de sobornos pagados supera la cifra de los US$ 800 millones para lograr la obtención de contratos de obras violando leyes nacionales y las propias. Hasta ahora hay unos 12 países de América Latina y África, en los cuales la Organización ha armado un tejido de corrupción que involucra a políticos, gestores y representantes de esos gobiernos en la práctica de la corrupción y el tráfico de influencias.

Uno se pregunta, ¿Para que sirvió el Código de Conducta de Odebrecht?. Las auditorías aplicadas a estas empresas que se cotizan en bolsa carecieron de rigurosidad,  porque no es fácil licuar 800 millones de dólares. Un Código de Conducta no son Principios y Valores de la Empresa. La conducta es una consecuencia de un sistema de creencias y contenido axiológico que no debe ser suplantado y menos formar parte de lo que la empresa llamó un Programa de Conformidad, porque obviamente todo el mundo iba a estar conforme.

En dicho Código de Conducta habían palabras como “…superar resultados…confianza, asociación de líderes y liderados..” que analizados a la luz de ese entramado de delincuencia organizada, se podría decir que eran vagos, crematísticos, no reflejaban realmente un mandato de principios  ético y moral para regir a la Organización, más aún cuando la directiva encabezada por su presidente los predicaba pero no practicaba.

Es mentira que en el amor y los negocios todo vale. En gerencia no es cierto que lo que importa es el resultado. La calidad, el cómo y la eficiencia es la diferencia.  Hoy día estamos expuestos y tenemos que ser transparentes como profesionales, empresarios, personas, esa es uno de los grandes logros de la globalización. No hay secretos, y la comunidad está pendiente de nuestras decisiones y acciones que tienen que estar ajustadas a un derecho natural, individual y social regido por normas y principios.

La cantidad de políticos involucrados explica el por qué pocos países han iniciado una investigación de las obras asignadas a Odebrecht, Venezuela es una,  otras ganadas en licitaciones oscuras, ya que se pondría en  evidencia toda la red de empresarios y políticos que hacen de Latinoamérica un territorio, excepción hecha de Colombia y Perú, que tienen algunos indiciados tras las rejas.

Nota: las citas son tomadas de la página de Odebrecht y declaraciones de Newton Souza, Director Presidente de Odebrecht S.A.