El Petro Riesgo, por Alexis Aponte

El Petro Riesgo, por Alexis Aponte

Alexis Aponte.- El Petro no es una criptomoneda. No lo es por las siguientes razones:

  • Una criptomoneda es un activo que se compra a través de una plataforma  que rige estas operaciones conocido como “Blockchain” el cual opera en un mercado virtual.
  • El comprador y el vendedor no son identificables, porque cada uno de ellos está registrado mediante un código de identificación alfanumérico encriptado.  Es decir se respeta el anonimato de las personas que operan en el criptomercado.
  • Las criptomonedas normalmente no son respaldadas por ningún otro activo subyacente. Su valor y respaldo es entera y totalmente de confianza y a riesgo.
  • Los inversionistas en este tipo de activo pueden comprar y “dormir” la criptomoneda, esperando que suba de precio para luego vender, o también pueden hacer lo que se denomina la activad de “minería”, tal cual como si fuera un buscador de oro, con la diferencia que en lugar de herramientas rudimentarias, utilizan una computadora diseñada para tal fin, la cual trabajará 24 horas al día, 7 días a la semana, 30 días al mes, es decir: 365 días al año. El fin del “minero” es obtener una moneda como premio.
  • Por último, una cosa es una criptomoneda y otra es hacer uso del software denominado Blockchain,(cadena de bloques) cuyo centro nodal no es más que un algoritmo, el cual puede ser utilizado en diversas actividades de negocio, investigación y en solución de algunos problemas científicos..

¿Entonces qué es el Petro?

El director general  de la Superintendencia de los Criptoactivos y Actividades Conexas Venezolana, fue muy enfático y claro cuando declaró  lo siguiente:

El “…Petro no podrá ser minado”, condición “sine qua non” de una criptomeda.

Seguidamente dijo que el  Petro y su adquisición “será asignada mediante subastas”.

Las subastas normalmente son públicas, y es normal que participen personas y naturales y jurídicas,   por experiencia  con las asignaciones de dólares preferenciales (en Venezuela) las subastas se convierten en asignaciones directas con conocimiento implícito  del  beneficiario.

Adicionalmente  el estado venezolano y  los organismos reguladores pueden conocer quien ha retirado bolívares para hacer efectiva o participar en la subasta, por lo tanto, ya no es anónima.

El señor presidente Nicolás Maduro declaró que “la tecnología Blockchain es perfectamente auditable, totalmente transparente…” lo cual no es cierto, ya que lo descentralizado de su funcionamiento y el anonimato el cual se resguarda cuando le asignan una clave al inversor es una de las  características del software.

El Petro tiene una garantía en activos subyacentes representado en petróleo, oro, gas  y diamantes. Lo cual viola la Ley de Hidrocarburos y  el artículo 12 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela,  en cuyo texto dice claramente que: “Los yacimientos mineros y de hidrocarburos, cualquiera que sea su naturaleza, existentes en el territorio nacional…pertenecen a la República, son bienes del dominio público y, por tanto, inalienables e imprescriptibles.” Ninguna criptomoneda tiene garantía. Su compra es a cuenta y riesgo del inversor.

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Conclusión

Si el Petro, no puede ser “minado” y  va ser “asignado mediante subastas” y  está garantizado con yacimientos mineros e hidrocarburos (violando la Constitución y la Ley de Hidrocarburos) y además,  los inversores podrán ser identificados en forma pública, entonces el Petro no es una criptomoneda.

Esto no es más que una emisión primaria de deuda pública denominada en divisas o activos extranjeros, por lo cual estará sujeto a represalias por parte de los Estados Unidos ya que estaría violando la orden ejecutiva del gobierno norteamericano, que se refiere a sanciones  a todos aquellos inversionistas que realicen operaciones financieras con el estado venezolano, empresas vinculadas y  PDVSA en particular.

Si bien es cierto que dicha orden se aplica para el mercado de bonos dentro de los Estados Unidos, el espíritu de la misma, es cortarle el financiamiento al gobierno venezolano, por lo cual, el inversionista en Petros, como deuda nueva y original emitida por Venezuela, pudiera tener problemas para realizar operaciones o tener cuentas bancarias en el territorio de los Estados Unidos.

Más aún, el propio nombre de la Superintendencia lo delata cuando la denomina como “Superintendencia de Criptoactivos y Actividades conexas Venezolana”  Es un activo emitido, administrado y asignado por las autoridades venezolanas.

Nos imaginamos que el gobierno nacional va a utilizar este artificio de activo para:

  • Saldar deuda comercial a  proveedores de comida, medicinas, repuestos y material bélico.
  • Tratará  de cancelar futuras importaciones  de los rubros nombrados con Petros.
  • Pagar a aquellas empresas que reclaman dólares por concepto de  repatriación de capitales.
  • Algunas personas han sugerido que el gobierno podría cancelar prestaciones sociales vencidas con Petros.
  • El gobierno tiene participación en empresas mixtas con  pasivos en divisas  por concepto de aportes de capital no enterado, por lo que no es de extrañar que trate de negociar  para hacer dichos aportes de capital en Petros.

En conclusión el Petro sirve para todo. Está por verse si esas empresas multinacionales, van a querer participar en el juego que después los haría acreedores de sanciones por parte de los Estados Unidos.