Nada contra la hiperinflación, por Alexis Aponte

Nada contra la hiperinflación, por Alexis Aponte

Alexis Aponte.- ¿Si se “ancla” el Bolívar Soberano al Petro, para qué un BCV? Esto no es una decisión equivocada del ejecutivo, es algo más, es un disparate económico, financiero y monetario

Introducción

El pasado miércoles 25 de julio,  el señor presidente de la república anunció seis medidas económicas, las cuales forman parte de un plan para  “…la recuperación económica nacional”, y combatir la “guerra económica”. Esas medidas fueron:

  1. La presentación del nuevo cono monetario: Quitarle cinco (5) ceros  al bolívar actual y posponer la reconversión para el próximo 20 de agosto.
  2. El “anclaje” del bolívar soberano al Petro.
  3. Delegó en la ANC la redacción de una nueva Ley de Ilícitos  Cambiarios
  4. Cedió al Banco Central de Venezuela el Bloque Ayacucho N° 2 de la Faja Petrolífera del Orinoco, con un potencial de 29.298 millones de barriles de petróleo.
  5. Exoneración de Impuestos y desgravámenes para la importación de materia prima, repuestos, insumos y bienes de capital.
  6. Censo del sector transporte con el objetivo de definir un subsidio a través del carnet de la patria.

Disparate monetario

Comentaremos el disparate de “anclar” el futuro Bolívar Soberano al fracasado Petro. Comenzaremos con decir que una de las cualidades de una moneda es la confianza. Su condición de dinero fiduciario le viene dada por ser de aceptación general. De ahí, las funciones básicas  del dinero o de una moneda: es un patrón de medio de pago, fungir como depósito de valor, servir de unidad de cuenta y es una referencia de pagos diferidos. Por lo tanto, pretender que una moneda sea tal cosa, porque está anclada a algo llamado Petro o porque se decrete, es un “disparate monetario”.

Cuando el Petro se creó, se nos vendió la idea de una criptomoneda con garantía de nuestras reservas en el subsuelo en oro, petróleo, gas y diamantes. Por lo tanto ya no era una criptomoneda. En el mejor de los casos se creó un activo financiero con garantías de nuestras reservas naturales, lo cual además está prohibido por la Constitución Nacional y la actual Ley de Hidrocarburos. Ahora se pretende “anclar” el Bolívar Soberano a un activo financiero dudoso y cuestionado legalmente.

Análisis

Esta decisión genera una serie de dudas que requieren respuestas por parte del gobierno. Empecemos por la primera:

La liquidez monetaria es una función de la Base Monetaria, la cual podemos conocer a través de los balances contables que publica mensualmente el Banco Central de Venezuela. Del Petro no conocemos nada. Tenemos una referencia que hizo el presidente en el momento de su lanzamiento, en el cual anunció poner en circulación 21 millones de Petros. En otras palabras, desconocemos la cantidad de Petros en circulación y colocar más o menos Petros, dependerá de un decreto ejecutivo.

En teoría la liquidez monetaria y en concreto la moneda, en este caso, el Bolívar Soberano, debe ser  objeto de control, por parte del BCV, quien regulará  su fluctuación, liquidez, poder adquisitivo  y paridad frente a otras monedas. Si estará “anclado” al Petro, ¿Quién regula al Petro?

Si supuestamente el valor del Petro, está concatenado a la cantidad de nuestras reservas potenciales de minerales en el subsuelo por extraer y a su vez el Bolívar Soberano está “anclado” al Petro, pareciera que la nueva moneda (Bolívar Soberano) es un activo derivado del primero, perdiendo en su origen el carácter fiduciario y por lo tanto la confianza quien es una característica intrínseca de una moneda.

El Banco Central de Venezuela regula la política monetaria a través de diversos instrumentos que influyen sobre los montos de Liquidez y la Base Monetaria. Si el Petro, en la práctica sustituye la Base Monetaria, la pregunta pertinente es: ¿Cómo el BCV y mediante qué instrumentos monetarios va a influir en el precio y los montos en circulación del Petro?

¿Si se “ancla” el Bolívar Soberano al Petro, para qué un BCV? Esto no es una decisión equivocada del ejecutivo, es algo más, es un disparate económico, financiero y monetario. Es restarle más funciones al BCV, cuando lo que está planteado, es devolverle las funciones de rector de toda la política monetaria del país y corresponsal en la elaboración de las políticas fiscales del ejecutivo.

Preocupaciones finales

Dada la no existencia de información oficial y transparente  de quienes son los tenedores de Petros, tenemos la percepción bien fundada, que éstos están en manos de acreedores públicos y privados chinos y rusos. Si esto es así, se deduce que en el “anclaje” del Bolívar Soberano, y todo lo relativo a su condición de moneda y por ende la política monetaria,  estará más en manos de los chinos y rusos que del BCV. 

Más aún, es de todos conocido que el mundo de las criptomonedas y todas aquellas que aspiran a serlo,  es un refugio para el “dormir capitales” mal habido producto de la corrupción, de manera que nuestro signo monetario Bolívar Soberano estará anclado a un activo financiero alimentado por el lavado y blanqueo de capitales.

El Bolívar Soberano al estar “anclado” a un activo financiero cuestionado en su legitimidad económica, financiera y monetaria, hereda dichos cuestionamientos y tendrá el peso de ilegitimidad de origen.

 El nuevo cono monetario, quien fue anunciado con tres (3) ceros menos, y antes de salir le quitaron dos (2) ceros más, amén de una prórroga más para el 20 de agosto, no contento con ello, ahora lo “anclan” al Petro, está condenado a ser pulverizado por la hiperinflación en los próximos cuatro (4) meses, además de carecer la legitimidad de la confianza en una buena moneda.

Es muy probable, que en cuestión de unos meses, veamos una nueva reconversión, la eliminación del Bolívar Soberano, y su sustitución por el Petro, como nueva moneda de circulación nacional, y todos los campos de petróleo, oro, gas y diamantes que garantizan al Petro, conjuntamente con el Bloque Ayacucho N°2 de  la Faja Petrolífera del Orinoco, estén en manos del BCV, para intentar fortalecer la capacidad de pago y el monto de las reservas internacionales, así como tratar de dar credibilidad al nuevo cono monetario.

Lo que no entiende el gobierno es una regla elemental en los negocios, todo lo que esté bajo tierra, no tiene valor hasta que no se extraiga y se proceseTodos esos  recursos valen cero, no valen nada. Por lo tanto, el Petro no vale nada y  el Bolívar Soberano valdrá “nada” si se “ancla” al Petro.  

Lo más preocupante de todas las medidas anunciadas por el presidente en su discurso, es la ausencia total de alguna medida dirigida a combatir la hiperinflación. La impresión que refleja, es de ignorancia, desconocimiento, desidia, indolencia e indiferencia ante el deterioro del salario real de todos los habitantes.